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Viviendo mi autenticidad me siento poderosa

  • Foto del escritor: No Estamos Solas
    No Estamos Solas
  • 30 nov 2018
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: 7 mar 2019




"Empoderamiento de las mujeres", en inglés "empowerment", fue un término que se acuñó en la Conferencia Mundial de las Mujeres en Beijing (Pekin) en 1995 para referirse al aumento de la participación de las mujeres en los procesos de toma de decisiones y acceso al poder.


Actualmente esta expresión conlleva también otra dimensión: la toma de conciencia del poder que individual y colectivamente ostentan las mujeres y que tiene que ver con la recuperación de la propia dignidad de las mujeres como personas.


Hay consenso entre las feministas del desarrollo en que el empoderamiento de las mujeres es un proceso de largo plazo que va “de adentro hacia fuera” y “de abajo hacia arriba”, que se inicia en el ámbito personal mediante el desarrollo de una autoimagen positiva y confianza en las propias capacidades, continúa en el ámbito de las relaciones cercanas a través de la habilidad para negociar e influenciar las relaciones familiares, y se expande hacia una dimensión colectiva en la que las mujeres construyen estructuras organizativas suficientemente fuertes para lograr cambios sociales y políticos.


Elvira Sanchez Muliterno, en su libro Mujer Empoderada, expresa: “Una mujer empoderada es aquella que ha realizado el proceso de conocerse, de romper sus barreras internas y de reconexión con su verdadera esencia. Dando lugar este proceso a una mujer que se conoce, que vive desde su autenticidad, sin copiar los modelos de poder establecidos y que vive su feminidad sin estereotiparla. En definitiva, una Mujer Empoderada es aquella que accede a su poder basándose en su verdadera esencia”.


Nos quedamos con lo que plantea Elvira Sanchez Muliterno, no tan sólo porque nos parece acertado y coherente, sino porque nos hace un tremendo sentido en cuanto al camino que nos hemos atrevido recorrer para llegar a sentirnos empoderadas de nuestra existencia en las circunstancias que nos han tocado y hemos decidido vivir.


Nuestro recorrido comienza a partir de la vivencia de situaciones poco gratas, que nos invitaron a revisar y cuestionar nuestro paradigma de vida: “¿la vida que llevamos hasta ahora es la que queremos?, ¿en qué se sostiene?” … Y así nos fuimos cuestionando nuestras relaciones, carreras, trabajos, hobbies, etc., etc.


En este pin poneo de cuestionamientos, análisis y reflexiones, nos hicimos conscientes de como habíamos construido gran parte de nuestra persona a partir de estereotipos sociales tan enraizados en nuestra cultura que no nos dábamos cuenta que eran externos, así como también para agradar y satisfacer las expectativas de aquellos que consideramos importantes, muchas veces desplazando lo que realmente somos y queríamos ser, dejando nuestra esencia descansando en la sombra. Sin embargo, pusimos luz para reflejar nuestra sombra y nos hicimos cargo de nuestra incomodidad, a pesar de los conflictos que nos podía acarrear o las pérdidas que podía implicar.


Fuimos capaces de decir basta a esas expectativas y estereotipos que internalizamos tan profundamente que habíamos olvidado que alguna vez los aceptamos como verdad absoluta.


Dijimos basta a las relaciones poco nutritivas, a los comportamientos políticamente correctos y sin sentido, a las pegas deshumanizadas. Y sí, nos quedamos sin trabajo, perdimos algunas amistades, pero nos llenamos de una sensación de paz y congruencia interna que nadie más que nosotras mismas nos lo podíamos brindar, permitiendo la entrada a nuestras vidas a nuevas personas, consolidando vínculos existentes y construyendo un espacio de desarrollo personal y profesional que sin atravesar nuestras propias barreras, no lo habríamos podido lograr.


Es un mirar la vida desde las fortalezas, desde el soy capaz, nada ni nadie me detiene, no debo pedirle permiso a nadie para salir al mundo, ya que sé quién soy yo y que quiero para mí, ser y no deber ser …


Ser yo en mi propia versión, una edición ilimitada que marca presencia, que busca sus espacios sin miedo, que es capaz de abrir sus propias puertas.


El proyecto No Estamos Solas nace desde nuestro empoderamiento, como mujeres que tenemos algo que queremos compartir y creemos que lo que les contamos a más de una le hace sentido y con eso ya estamos logrando uno de nuestros objetivos. Queremos aportar a las mujeres desde nuestra experiencia, que nos compartan la suya y así poder ayudarnos como colectivo, concibiendo cada una su propio empoderamiento a su estilo, siendo cada una de nosotras nuestra mejor versión.


Me fortalezco cuando me paro frente al mundo desde mi esencia, sin caretas, sin seguir un patrón o un guión. Soy yo con mis cualidades y defectos, como ser único inspiro respeto en mi actuar … cuando soy yo todo fluye, mis pasos me llevan a cumplir mis sueños …


El empoderamiento es un proceso pero también una meta a lograr, No Estamos Solas.

 
 
 

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