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Avísame cuando llegues

  • Foto del escritor: No Estamos Solas
    No Estamos Solas
  • 2 may 2019
  • 3 Min. de lectura

Provoca gran impotencia el hecho de que por ser mujer tenemos que andar con un "cuidado" extra cuando salimos de nuestras casas, ya que estamos expuestas a que nos pueda pasar algo. Es parte de nuestra comunicación habitual el que al salir nos digan "avísame cuando llegues" y desde ese momento hasta llegar a nuestro destino, colocarnos en un estado de alerta mezcla de temor y adrenalina, como forma de detectar cualquier posible señal de peligro. Más de alguna hemos imaginado que hacer si alguien nos molesta o intenta agredir, ¿cómo arrancamos?, si pidiéramos ayuda ¿nos ayudarían?

Si a lo lejos vemos un grupo de hombres que nos miran avanzar solas, inmediatamente nos sentimos incómodas e incluso inhibidas ya que internamente sabemos que al pasar fijarán en nosotras su atención con la intención de decirnos algún "piropo" que nadie les pidió.  Al tratar de ignorarlos o responderles que nos dejen en paz, nos siguen gritando como si les hiciera gracia vernos así, algunos incluso tienen la desfachatez de molestarse por que no les agradecemos el comentario, como si nos estuvieran haciendo un favor diciéndonos esas palabras que son un enorme desagrado. Seguimos avanzando lo más rápido posible esperando que no nos sigan, que no intenten darnos un agarrón; ya que algunos se sienten con el derecho a tocarte, como si fuéramos un objeto con el cual jugar. ¿Quién les dio tanto poder? Más de alguna frente a esa situación se intenta defender y darle una cachetada o un manotazo, pero siempre con el temor latente  de que te llegue un golpe de vuelta, por lo que nuevamente quedamos en una situación de desventaja, casi de sobrevivencia, pidiendo internamente que nos dejen en paz. Hasta que llegamos a nuestro destino final, donde agradecemos en silencio el haber podido llegar sin novedad y no ser una menos, una que no llegó.

Es cruda la realidad de andar con temor a ciertas horas por las calles, ya que al parecer vivimos en una sociedad donde la gran mayoría sigue creyendo que tiene el derecho de pasar a llevar al otro, de que si una mujer anda vestida de tal o cual manera o anda sola a ciertas horas o incluso a pleno día, puede ser violentada o utilizada como un mero objeto por el solo hecho de ser mujer.


No puede ser que vivamos en un mundo donde debamos estar encerradas en la casa para sentir seguridad, o que necesitemos siempre la compañía de un otro para poder caminar "seguras". ¿En qué minuto el mundo se volvió tan hostil?


¿Qué está sucediendo con la enseñanza en las casas en relación al respeto hacia los demás? Al parecer solo por medio de una sanción se "respeta" a un otro. ¿En qué estamos fallando? ¿Cómo hacemos para cambiar la forma de pensar?

Bueno, ya se están logrando avances: el miércoles 3 de abril la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad, con 149 votos a favor, el proyecto de ley que sanciona el acoso sexual en espacios públicos, por lo que la iniciativa quedó lista para poder convertirse en ley.


Muchas gracias a todas aquellas personas que hicieron esto posible; que lucharon por hacer visible este tipo de violencia y no pararon hasta que llegara a debatirse en el Parlamento, y así hoy en día podamos hablar de una futura Ley de Acoso Callejero.


Una vez más, “No Estamos Solas”.

 
 
 

1 comentario


scarlettpdea
scarlettpdea
17 oct 2019

AVÍSAME CUANDO LLEGUES

Inseguridad ambiente, más allá de un país.

Educación baja, ocio, falta de insentivos, injusticia social.

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